¿El fantasma se la puede con equipos grandes?
Después
de escuchar las palabras de Marco Antonio Figueroa en contra de Fernando Solabarrieta me
doy cuenta que el fútbol chileno no avanza sigue pensando que estos se divide
en buenos y malos en amigos y enemigos. Pero si sacamos la pelea inútil y nos
vamos a los temas de fondo, me pregunto Figueroa será un técnico digno de un equipo
de competencia internacional.
Para esto vamos a recordar su trayectoria de técnico. Él comenzó en México
el 2001 donde destaca su participación en Atlético
Celaya, alcanzando a disputar la final
del ascenso, la cual pierde en los penales. Posteriormente
sigue entrenando en la Primera
División 'A' de México dirigiendo
al Petroleros de Salamanca, y un
año después vuelve al Atlético
Celaya. Su buen paso por el Querétaro Fútbol Club lo lleva a la Primera División de México, donde pasa
por los clubes Tecos de la UAG y
al Morelia, entre el 2006 y
el 2007 con un irregular paso llegando
a Chile el año 2008.
Como se puede apreciar
su paso por el fútbol mexicano tuvo altos y bajos que no lo consolidaron como técnico
de primer nivel pero llama la tención que con equipos de un nivel bajo logra
llevarlos a un nivel superior.
Su paso por el país azteca le dio experiencia necesaria para poder iniciar una carrera en Chile. En nuestro país llega a salvar del descenso a Cobreloa y llevándolo a las semifinales del Torneo de Clausura 2008. Al año siguiente entrenando a la Universidad
Católica llega a las semifinales del Torneo de Apertura. El
2011 logra disputar el ascenso a la Primera División con Everton, pero que
finalmente no logró conseguirlo. Vuelve el año 2012 a Cobreloa llevándolo
al tercer lugar en el Torneo de Transición
2013.
Los resultados muestran que, si bien es un técnico que tiene
resultados destacados como los obtenidos con Cobreloa o Universidad Católica, sigue
faltándole consistencia para consolidarse, pero es un técnico en asenso, una
apuesta como lo fue Sampaoli en su minuto, un riesgo que se quiere correr.

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